El fallo.
Acaba de fallarse el Premio Príncipe de Asturias de las artes de 2009. Finalmente, no ha sido para Carlos Giménez. Lo supimos ayer, cuando a última hora de la tarde se anunció la lista de finalistas y no había pasado la criba. Se lo ha llevado el arquitecto Norman Foster, que no es moco de pavo. Ya se sabía que era difícil que en la primera ocasión que se presentaba la candidatura se lo llevase, para Giménez o para cualquiera. Parece que casi todos los ganadores del premio lo han sido después de presentarse varias veces. Así que nada, paciencia. Estoy seguro de que la gente que se ha movido para que esto sea posible seguirá trabajando en la candidatura, que es de lo que se trata. De hablar de su obra, de darla a conocer, de que la gente, lea tebeos o no, sepa lo que se está perdiendo si no lo conoce. El premio ya llegará. Tampoco hay prisa: nos queda Giménez para rato.
