La Coctelera

The Watcher and The Tower

Blog acerca de cómics, libros, música y lo que tenga a bien su autor.

14 Septiembre 2009

¿Qué hacemos con el cómic español?

 

Si aceptamos que el mercado del cómic en España es, siendo generosos, limitado, tendremos entonces que asumir como cierta una verdad dolorosa pero terriblemente obvia: que el cómic español es aún más minoritario. Es un hecho comprobado que, por múltiples motivos, actualmente el tebeo hecho aquí ocupa una parcela del mercado anecdótica; vamos a intentar entender por qué y cómo podría cambiarse, si es que se puede.

            Primero entendamos que esto no siempre fue así. Hace cincuenta años El Capitán Trueno, El Jabato, Hazañas Bélicas, El Guerrero del Antifaz o las revistas de Bruguera y el TBO copaban, obviamente, todo el mercado. Dicho de otro modo: cuando más tebeos se han vendido en este país, más tebeo español ha habido. Los cambios en la cultura y en la mentalidad españolas a medida que el franquismo va agonizando y la censura desaparece motivan, tanto en los cómics como en cualquier otro medio de expresión, que poco a poco el público español comience a preferir productos de fuera en lo que respecta a su tiempo de ocio. Por eso, y porque el cómic poco a poco va quedando relegado a divertimento —caro— de unos pocos, llegamos a una situación actual en la que el cómic español no vende. O vende muy poco comparado con el producto americano, japonés o del resto de Europa.

            Pero ¿por qué no vende el cómic español? ¿Por qué incluso la brillante generación de los Font, Beà o Giménez se tuvieron que buscar las habichuelas fuera de España? Si exceptuamos el caso anómalo de Ibáñez, el único auténtico superventas español, el número de autores de aquí que pueden ganarse la vida exclusivamente de sus tebeos se puede contar con los dedos de una mano. Y sobran. El resto, es decir, prácticamente todos, tienen que compaginar el cómic con otras ocupaciones, como la ilustración o el diseño. La industria, simplemente, es demasiado pequeña como para poder mantener a los creadores. No hay ventas. ¿Por qué? Para muchos, ya que la idea parece estar generalizada, el problema es que el autor español no tiene visión comercial, que crea no mirando hacia el mercado sino hacia sí mismo. Que se centra, por utilizar el término despectivo que se acostumbra a usar, en gafapastadas que no interesan al público en general. Pajas mentales, que se dice en castizo. Aun admitiendo que muchos cuando dicen que hay que hacer tebeos "que gusten al público" lo que están diciendo es "que me gusten a mí", en parte es cierto. Pero es totalmente comprensible. Veamos por qué.

            Hoy en día un álbum puede variar mucho en extensión, pero pongamos que de media tenga ochenta páginas. Todo el proceso de su creación puede llevar a un autor completo hasta seis meses, contando el guion, storyboard, documentación, dibujo, entintado, y color si lo tiene. Son muchas horas de trabajo que el autor saca de su tiempo libre, porque, con las cifras de venta que se manejan, jamás podría vivir de ese álbum. Porque si se vende "bien" se llegará a los dos mil ejemplares, y con eso, incluso aunque el autor no sea el que menos porcentaje se lleva de la tarta, se le pueden pagar mil euretes. Por seis meses de trabajo. Para pagarle seis mil y que al menos el autor pudiera considerarse mileurista, tendrían que venderse unos doce mil. Imposible, sencillamente. Así que yo entiendo perfectamente, y además lo respeto, que un autor, tal y como está el mercado, no saque tiempo de debajo de las piedras para hacer un trabajo que no le gusta y en el que no cree para intentar conectar con el público. Porque haga eso o se dedique a contar su infancia, la posibilidad de vivir de sus tebeos es simple y llanamente inconcebible. Así que optan por hacer lo que les apetece, para al menos sentirse realizados como artistas. O eso, o se marchan fuera, donde se vende más y se puede cobrar más.

            Por tanto, rechazo totalmente que se pueda culpar al autor de la mala situación de la industria por no tener visión comercial. El autor tiene que hacer buenos tebeos, y punto. Saber qué le gusta al público y qué puede tener mercado es tarea del editor. Pero ¿qué sucede? Que las editoriales grandes pasan olímpicamente del autor español. Planeta, Norma y Panini, que por volumen son las editoriales que más riesgo podrían asumir, publican cuatro cositas de españoles. Planeta se ha animado ahora con una línea de autores españoles, pero Norma, salvando el pésimo infratebeo del asesino de la ballesta y las goticadas de Victoria Francés y Luis Royo —que no son cómics—, nada de nada. Panini tampoco. Hay una tendencia muy clara en el editor español, y viene de muy atrás, relacionada con la preferencia por el material extranjero por encima del español, pese a que después hagan gala de una hipocresía que en el mundo editorial no sorprende en absoluto y cuando un autor español triunfa en una serie de Marvel o DC se apresuren a hacer caras ediciones de lujo donde publicitan la nacionalidad del dibujante para vender más. ¿Por qué esta tendencia? Primero porque ha demostrado ser un valor más seguro. Tiene ya su nicho de mercado, por lo que no hay que hacer grandes esfuerzos para hacerle hueco, no necesita presentación, y, con toda seguridad, sale más barato. De esta forma el autor español queda en manos de editoras más pequeñas que, una vez asumido que el mercado es el que es, dirigen sus esfuerzos a materiales más minoritarios. Como dije en una ocasión, Astiberri o Sins Entido son los equivalentes en el cómic de editoriales como Lengua de Trapo en literatura: arriesgan con productos a priori poco comerciales, cuidan la presentación, ajustan tiradas, y rezan para que al final de año las cuentas cuadren. Pero para mí lo que es evidente es que si hay que hacer un tebeo comercial, es la editorial la que tiene que arriesgar, no el autor. El autor hará lo que le dé la real gana. Autores aquí ha habido y hay muchos a los que les gusta el cómic más comercial —los superhéroes, por ejemplo—. Alguno intentó aquí producir algo de ese estilo. Y como no se pudo, hoy están todos trabajando para alguna major en EE UU. Lo que debería hacerse es que la editorial X coja a un autor y le ENCARGUE un tebeo de determinadas características. "Quiero una historia de cien páginas acerca de un superhéroe adolescente al que le pica un grelo radiactivo y se dedica a combatir el mal". Se dan unos plazos y se paga una cantidad de dinero, luego según ventas y ediciones se establecen unos royalties para el autor y ya está. Pero no. en España las editoriales tienden a la desidia y a la pasividad. Se quedan sentados esperando que lleguen los autores con sus propuestas. Y a las grandes les valen con sus franquicias extranjeras para ir tirando. El autor español, entonces, o se marcha fuera o se queda aquí y asume que tendrá que tener dos profesiones para vivir, en cuyo caso lógicamente elige hacer lo que le sale de las pelotas.

            La siguiente pregunta es obvia, aunque su solución no lo es en absoluto: ¿se puede hacer un tebeo comercial en España? Veamos.

            En España el cómic ha seguido históricamente dos grandes vías mainstream, como por otra parte ha seguido en Francia, EE UU y Japón, porque no somos tan diferentes, aunque en nuestro caso la censura y el modelo de trabajo abusivo y explotador para con los autores marcan el devenir de ambas tendencias, que son, por un lado, el tebeo de aventuras —los ya mencionados El Capitán Trueno y El Jabato, o Roberto Alcázar y Pedrín—, y por otro el humorístico de la escuela Bruguera o los autores valencianos de los cincuenta y sesenta. La progresiva introducción de cómic extranjero, que muchas veces estaba mejor hecho, y la mengua de mercado acaban con ambas tendencias poco a poco. En los ochenta, salvo los autores que publicaban en revistas tipo CIMOC, los autores de corte realista estaban ya todos moviéndose por el mercado americano o francés, y el cómic humorístico muere con la quiebra de Bruguera, más allá de Ibáñez o Jan. Lo que queda es un tebeo "de autor" —nunca me ha gustado esa diferencia, por cierto: ¿acaso no tiene todo tebeo un autor?—, influido por el underground y las corrientes más experimentales, que por temática o forma no ha podido ni querido ser un producto masivo. Ese tebeo español mainstream nunca se ha intentado recuperar con verdadera convicción y recursos suficientes. En los noventa Planeta hizo un intento con su línea Laberinto de introducir series limitadas —con la posibilidad, un par de veces fructificada, de producir continuaciones— de temáticas y estéticas variadas, pero todas ellas imitadoras de cómics de fuera en mayor o menor medida. El proyecto acabó cerrando tras un par de remesas de series, supongo que porque las ventas no compensaban los gastos que suponían -y eso que según se cuenta a los autores se les pagaba poco poco-. Los cómics basados en Fanhunter, el universo creado por Cels Piñol, tuvieron su buen lustro de cierto éxito y buenas ventas, pero también se acabó deshinchando. En los últimos años hemos visto intentos en direcciones sorprendentes. Siguiendo el signo de los tiempos, lo comercial ha dejado de ser un producto bien hecho pero con unas características que lo hagan accesible a todos los niveles por un público general, sino que es directamente basura. El producto popular se ha devaluado terriblemente tanto en música como en cine, y por supuesto el cómic va a reflejar esta tendencia. Pero independientemente de su calidad, aquí de lo que estamos hablando es de viabilidad comercial, que es la que permitiría fortalecer el mercado. Pero lo cierto es que productos como el cómic de la selección española de baloncesto, el tebeo de Escenas de matrimonio o el de Jorge Lorenzo, si bien se nos ha dicho que tuvieron ventas excelentes —entendiendo por "excelentes" lo que se entiende en el mercado del cómic por excelentes, claro—, no tienen continuidad con productos similares. Si no, ¿dónde están los tebeos de El internado, Física o química, la selección de fútbol o Rafa Nadal? No cabe duda de que estos cómics tienen la capacidad de llegar a un tipo de público muy distinto del habitual, al que precisamente le van a repeler éstos. Y cada vez que aparece alguno se habla de normalización; pero no termina de sistematizarse y pasar a ser medianamente masiva. Tal vez sea, de nuevo, un problema de ventas, o de falta de profesionales, ya que no hay, como había antes, estudios donde jóvenes autores anónimos puedan aprender el oficio fogueándose con estos trabajos basura. Posiblemente conseguir licencias y demás pueda ser muy complicado, toda vez que se le expliquen a las productoras las cifras de venta aproximadas que se manejan y descubran que aunque sus series las vean, pongamos, dos millones de personas, con el tebeo ya tendrán que dar saltos de alegría con diez mil o incluso menos.

            Sea por el motivo que sea, el hecho es que esta vía tampoco se asienta. Ha habido, no obstante, intentos de hacer un tebeo español mainstream de calidad. Por ejemplo Planeta ha lanzado varias colecciones bajo el sello de nostálgico nombre Forum, historias de aventuras como El viaje de Darwin accesibles para todo tipo de público; SM —importante: editorial no especializada en tebeos. ¿Estará aquí la clave?— ha lanzado una colección de clásicos literarios adaptados al cómic que tiene muy buena pinta. Está por ver la viabilidad comercial de estas propuestas y sobre todo, lo que aquí más interesa, la continuidad que tienen.

            Porque el problema es que muchas veces se consigue un producto que vende moderadamente bien -aunque rara vez más que los extranjeros- pero no pasa de ser una excepción, una anécdota en un mercado saturado de novedades. Los que quieren que el cómic español imite fórmulas comerciales y adopte géneros de probado éxito en España, están equivocados. ¿Qué pretendemos, hacer superhéroes y desbancar a Spiderman o a los X-Men? Es absurdo. Además ya se ha hecho algún intento por ahí que, independientemente de su calidad, no logró llegar al lector del género. Igual que el "manga español" —término contradictorio donde los haya— no puede combatir con el shonen o el shojo japoneses. Los únicos intentos con cierto éxito fueron, curiosamente, acercamientos en clave paródica —Dragon Fall, Superlópez—. El lector de estos géneros ya está fidelizado, y en muchos casos fanatizado. Lee sólo cómics provenientes de EE UU o de Japón, y lo español es percibido como cutre y falto de interés. Al igual que pasa, por cierto, en el cine, que comparte muchas de las críticas que se le hacen al cómic: volver la espalda a los gustos del público, ofrecer historias ombliguistas, pretender ser trascendente y artístico olvidándose de entretener. Al margen de que yo crea que los problemas del cine español son otros -subvenciones, pésimos actores salidos de la televisión, directores aún peores-, la verdad es que cuando se ha intentando hacer un producto imitando los estándares americanos, muy pocas veces ha salido bien: justamente igual que en la historieta. La copia no interesa. Lo que debe hacerse es buscar un camino propio, arriesgar desde las editoriales para intentar encontrar algo que el lector no encuentre ya en el  tebeo extranjero, confiar en los autores y tener paciencia hasta que se vaya dando con las teclas correctas. No es cuestión de chovinismo barato: a mí me da exactamente igual de dónde sea un cómic; yo leo de todo. No se trata de desbancar ni expulsar el tebeo extranjero ni de proteger al español: que compita en el mercado en igualdad de condiciones y se busque su sitio. Si no hay infraestructura para producir un tebeo para las masas como pueden ser los de Marvel o DC —por no hablar de que las cifras de venta para pagar un sueldo mínimamente decente a guionista, dibujante, entintador y colorista en una hipotética publicación mensual, es inalcanzable de todo punto—, así que hay que buscar otros sistemas. El año pasado Arrugas, un poco por sorpresa, mostró el camino. Un cómic excelentemente narrado, que trata un tema que interesa a todo el mundo, con un dibujo "bonito" que entra por los ojos y que es apto no sólo para aquellos acostumbrados a desentrañar el lenguaje del cómic sino también al que tal vez nunca haya hojeado uno. Por ahí debería ir la cosa. Tebeos con presentaciones cuidadas, para intentar llegar al comprador de literatura, con buenos autores pero poca experimentalidad.

            Es complicado, en todo caso, intentar dar una respuesta. Recuperar el tebeo español tal vez ya sea imposible, simplemente. Pero si aún se puede hacer, ha de ser una cuestión de paciencia. No se va a recuperar mañana; harán falta muchos años y asumir riesgos. Y de intentarlo, claro. Pero no por el mero hecho de tener un cómic español fuerte, que a mí el orgullo patrio y esas cosas como que me la repanpinflan bastante, sino, sencillamente, para que la persona que quiera dedicarse a hacer tebeos y tenga talento para ello, no necesite tener dos trabajos o trabajar para mercados donde estará creativamente limitado por trabajar por encargo, salvo excepciones. Es lamentable que incluso gente tan prolífica como Mauro Entrialgo o Luis Durán no puedan vivir exclusivamente de sus tebeos, aunque, lo decía antes, sea éste un problema compartido con la literatura.

            Pero desde luego, si hay una solución a este problema, si el cómic español puede volver a ser relevante, no será responsabilidad del autor. El autor es el eslabón más débil de un negocio que hoy por hoy da unos beneficios de risa. El autor arriesga su tiempo y su trabajo haciendo un cómic, y luego lo presenta a unas editoriales que deciden si lo publican o no. Las editoriales no quieren publicar autores españoles porque no son comerciales. Los autores no hacen cómics comerciales porque les van a pagar una puta mierda igual. Es una pescadilla que lleva dos décadas mordiéndose la cola. Y mientras, el público a su bola, leyendo siempre lo mismo, pidiendo más de ese mismo. No saben que hay un tebeo español. No les importa.

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17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Igerifreki

Igerifreki dijo

Allí le has dado. Dolmen es otra editorial que saca trabajos de aquí y es un esfuerzo que se agradece. Hay que entender también que para ser competitivo en algo hay que trabajar duro. No basta decir "Hagamos algo comercial", también hay que saber hacerlo. Como dicen los americanos hay un "Know how". Aquí tenemos tíos muy buenos que le han pillado el rollo al dibujo yanqui comercial, pero no ha sido sencillo. En yankilandia se van a una convención y pillan trescientos dibujantes clónicos que dibujan como Jim Lee, Byrne o Frank Miller. Eso si no coges a los originales. Hay más editoriales, más capacidad de perfeccionarse.
Lo normal es que aquí vean a un español intentado dibujar como un yanki y sacando algo a medio camino entre lo curiosos y lo grotesco. Pero hay que hacerlo para mejorar.
A mi me gusta dibujar, y soy el primero que no muestro algo de lo que no esté convencido. Pero hay que intentarlo y si al menos lo acompañas con un guión decente puedes hasta superar todos los handicaps. La crítica debe hacerte mejorar, no coger miedo. Cada vez estoy más convencido que internet tendrá mucho que decir al respecto.

14 Septiembre 2009 | 03:31 PM

Sergi

Sergi dijo

El problema es que en este país hay muchos intermediarios, pero muy pocas editoriales. El problema no es saber qué falla en nuestros editores... porque no son tales, al menos desde hace tiempo.

Estos se debaten entre publicar lo que saben que se venderá -testeado en otros mercados: infalible!- o en la "apuesta" ibérica... en la que por supuesto no invertirán mucho más de lo que les cuesta la compra de derechos en el extranjero: ese es el baremo actual de los precios que se están pagando a nuestros autores locales.

El problema de este modo de hacer es que es simplemente suicida: una vez que los impresores locales "le han hecho la cama" a editoriales como Marvel, DC, etc. ¿qué les impide a ellos venir a aquí a imprimir directamente sus tebeos?

Para mi, el debate debería plantearse en otros términos: ¿qué hace falta para ser un editor? ¿Cuál es la inversión mínima para asegurar la producción de un tebeo profesional? ¿De un mercado de cuántas personas estamos hablando? ¿Hay que publicitar los tebeos, o pretendemos que se venderán solos? ¿Cuál es el formato adecuado? ¿Y los contenidos...?

El producto comercial es viable aquí y en cualquier parte, pero requiere de inversión. Sólo en esas condiciones podremos hablar de una auténtica industria: lo que tenemos ahora tan sólo es un modelo de negocio que genera pocos beneficios al ecosistema creativo del país y es, además, vulnerable a la marea de los intereses financieros.

Y si no miren los sudores de Panini, y antes los de Planeta, y...

14 Septiembre 2009 | 03:45 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Igerifreki, yo creo que en lo que comentas parte del problema es que las editoriales no tienen infraestructura para potenciar esa búsqueda constante de dibujantes que vemos en las majors americanas, que son máquinas enormes. Las posibilidades son más reducidas, por eso creo que los caminos que deben buscarse son otros. Además, últimamente, los yanquis se llevan a prácticamente cualquier dibujante de aquí, tanto a los buenos como a los más discretitos. Y una vez que dan ese paso, ya no hay vuelta atrás, no van a perder el tiempo publicando en España ni locos. ¿Para qué?

Sergi, creo que das en el clavo con lo de la publicidad y la inversión. El producto extranjero conlleva siempre una publicidad gratuita, ya sea en forma de comentarios en internet, películas o dibujos en el caso de mangas y superhéroes... El producto español no tiene esas referencias, por eso exige una inversión que ninguna editorial está dispuesta a hacer. Por eso el aficionado medio desconoce no sólo lo que se hace ahora, sino lo que se ha hecho antes.

Un saludo.

14 Septiembre 2009 | 11:39 PM

Ismamelón

Ismamelón dijo

Yo siempre recordaré con cierto cariño los tebeos de Dude, cositas de Dolmen, Aleta, y hasta otras del tipo Cat Cómics. Desde el 2000 hemos visto bastantes intentos de resultar comercial o, como poco, mediático; ahora mismo, recuerdo el tebeo de Paco Roca en que salía Dalí (y que costaba tres euros). Lo de Rabo y El Princi-pito no sé si se podría contabilizar, pero más reciente se me hacen a la oreja Javier Trujillo y sus dos waldemares (yo ví asomarse el primero hasta en cuatro programas de la tele) o el tebeo Olimpita y El joven Lovecraft.
De las editoriales actuales (por mi gusto) me quedo con Diábolo, que me parece que tienen de todo, y con De Ponent por Oscar Martín y Rafa Fonteriz. Creo que la dificultad puede andar en saber qué es exactamente lo comercial, si lo que gusta de comprar el grueso de lectores de tebeos (entre los que me cuento aunque ya no compre nada de Planeta, Norma ni Panini) o lo que cada uno consiga imaginar que, a lo mejor, y quién sabe, quizás y tal, pudiera gustarle a un posible comprador esporádico. Y he leído la noticia sobre el tebeo de Rabadan en tu blog... Sería la hostia una novela gráfica sobre Jesulín de Ubrique y una colección con el sello Ana Rosa Quintana presenta. Es mi opinión amorfocomercial.
Desde que no se logran vender derechos al extranjero los viejos editores (de viejos-viejos, creo que puede que solo queden dos) no ven nada más que miedos, me parece. A mí me gustaría poder ser un poco inglés y comprar tebeos de Redondo en el quiosco. Pero eso ya no va. Me conformo con comprar algo de Valenzuela, que ya me parece bastante comercial.
Esto de lo comercial es muy difícil, a ver si amañamos una ristra de linkeables entre blogs en el que cada uno opine qué tebeos pueden ser comerciales y nos animamos el mes. Para mí Sergio Bleda es de lo más comercial, veo un tebeo de este autor y simepre pienso en una peli o en una teleserie como con La conjura de cada miércoles.
¡Sal y Nu2!

15 Septiembre 2009 | 02:10 AM

The Watcher

The Watcher dijo

Es muy difícil, pero lo que tengo claro es que no tiene que ver únicamente con la calidad del tebeo y sí mucho con la publicidad y todo el aparato del que se rodee. Y ahí es donde fallan las editoriales españolas. Las que podrían hacerlo, las grandes, pasan. Las pequeñas, hacen lo que pueden. Tebeos que podrían haber sido comerciales hay muchos, los que tú mencionas, y así a bote pronto, se me ocurren algunos más: María y yo, El arte de volar, las cosas de Mauro Entrialgo, el tebeo aquel de Kun-fu Kiyo que tenía como gancho a un tipo de Gran Hermano... Pero no pegan un auténtico pelotazo. El joven Lovecraft vende 4.000 ejemplares y los editores alucinan. Ésa es la medida del cómic español.
La colección de Ana Rosa Quintana, la novela gráfica de Jesulín... Sí, probablemente ún hipotético cómic comercial español iría por ahí. Ya se están dando pistillas. De todas formas, no está de más recordar que en Francia hay un cómic comercial digno y de calidad, que vende un huevo, y que eso se compagina con un cómic minoritario "de autor" sin ningún problema.

15 Septiembre 2009 | 03:52 PM

Ismael

Ismael dijo

¡Y el Vortice de Recerca con el sopapo a Rajoy!
No me hagas caso jamás, que parezco la peonza humana.

15 Septiembre 2009 | 05:50 PM

Alberto

Alberto dijo

Otra cosa a resaltar sería, que cuando una editorial grande como Planeta se anima y crea algo como la linea Forum, lo hace de forma sobrecargante. Yo al menos no estoy viendo como los comics hechos aquí se publican de forma medida, es decir, publicando cada comic en el momento adecuado y con el suficiente margen de tiempo para que de tiempo a calar en el mercado.

Todos los meses hay 3 novedades de media, ¿hace falta sacar todos los meses algo? Al final, cuando el comprador potencial (y esto me está pasando a mi) vea que hay demasiado para fijarse en algo concreto, y deje de apostar por estos productos, volveremos a ver como la linea de comic nacional de Planeta desaparece. Y es una pena.

Al mes salen muchas novedades; Yo, sin ir más lejos, compro al mes dos grapas (las de Brubacker), dos tomos de manga que salen cada dos meses, y el resto lo invierto en tomos sean estos europeos, americanos o españoles. Pero no doy a basto y mucho que querría no lo compro o lo dejo para un futuro incierto, de ahí que todos los meses, ante un clásico imprescindible sea novedad o algo antiguo que no compre en su momento, tanta novedad española se diluya en el mercado. No da tiempo a que cale, cuando pienso que me puede interesar ya ha salido la siguiente novedad.

Un mes son 3 novedades epsañolas, al mes siguiente 6 acumuladas, al siguiente 9, y eso sólo de Planeta. ¿Qué selecciono de ahí si en un principio no tengo referencia de ninguna de las obras? ¿Dónde están los avances en la web de Planeta? ¿No sería mejor publicar controlando y cuidando más el producto? Si se retrasa unos meses, pero la edición final lo merece, mejor para todos.

Planeta cada vez que prueba con algo nuevo, sea un absolute o edición de comic español, satura, y eso no es sano. Yo acogí con ganas la linea Forum. Pero esta linea, al final, al ir más rápido que yo, no me da tiempo a asimilar lo que se publica, y ahí se queda.

16 Septiembre 2009 | 09:21 AM

The Watcher

The Watcher dijo

Pero el problema es que el mercado no debería funcionar así. No se trata de que cuatro gatos compremos todo. Supongo que tú no te plantearás comprar todas las novedades literarias que aparecen al mes, o todas las películas, ni siquiera sólo las que te interesen. Conste que a mí me pasa igual: voy acumulando compras pendientes porque no doy abasto con el ritmo de publicación de las editoras españolas. Pero lo ideal sería que el mercado se ampliara con ese comprador ocasional que sí tiene tanto la literatura como el DVD, y que, por supuesto, las novedades aguantaran cierto tiempo en las librerías para poder comprarlas en el futuro. Esto, por cierto, tampoco pasa con los libros. Tras seis meses en las tiendas, se devuelven los ejemplares invendidos a la editorial y si no hay una reedición, no lo vuelves a ver. De hecho Córdoba dijo en su célebre artículo que las ventas tras el primer mes en el que los tebeos son novedad ni siquiera las tienen en cuenta en las previsiones, que son inapreciables. ¿Por qué? Yo creo que porque el mercado está soportado por el coleccionista, y eso es muy peligroso, por eso creo que o se cambia esta tendencia o adiós muy buenas. Pero aunque así se haga, la vida del coleccionista va a seguir siendo igual de dura, me temo.

Un saludo.

16 Septiembre 2009 | 04:54 PM

Alberto

Alberto dijo

Sí en eso estoy de acuerdo, no quería decir que haya que comprar todo. Lo que crítico es que se decide crear la linea Forum y, de golpe, de un día para otro, pasamos de cero novedaes a 3 mensuales. Eso me indica que no es una apuesta a largo plazo, que hay que sacar corriendo las novedadesla ahora que se está hablando de la linea de comic español. Piensan que dentro de un año a lo mejor ya es tarde. Que conste que no soy nada coleccionista, ya que salvo dos cosasmuy puntuales no sé lo que voy a comprar más haya de 3 meses. Apenas tengo compras fijas.

Creo que el problema está en que no se crea la linea y se van sacando cosas cuidadas y, si funciona, pues se empieza a sacar más cada mes poco a poco, buscando así al comprador ocasional. Veo las novedades de la linea forum y tengo la sensación de que habiendo dedicado un pelín de tiempo más a la creación del comic el resultado sería muy superior. En algunos casos incluso he notado que las historias se han creado corriendo y deprisa porque había que publicar ya.

No me refería a saturación de novedades, pero sí a la saturación de una idea, cosa que hace mucho Planeta.

Si alguién ve la linea forum, y se encuentra algo menos profesional que lo extranjro, o incluso con aire de improvisación, porque el autor no ha podido dedicar al comic el tiempo debido, es probable que se resista a seguir comprando la linea forum. A eso es a lo que me refiero.

Me da miedo que esto, aprovechando el éxito del comic nacional desde lo de Arrugas, sea una apuesta oportunista y puntual que hay que explotar a cualquier precio. Así no se hace industría de cara al futuro.

16 Septiembre 2009 | 05:34 PM

Alberto

Alberto dijo

Y matizo, en mi primer mensaje me refería a que no me da tiempo a asimilar las novedades, no que no me de tiempo a comprarlas.

¿Qué quiero decir? Que las novedades se diluyen entre sí y uno ni se fija, aunque sea tiempo despues de que se publiquen.

16 Septiembre 2009 | 05:37 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Totalmente de acuerdo. La cultura del pelotazo, ya sabes.

A mí muchas veces me pasa que si un mes salen demasiadas cosas, algunas las dejo para más adelante, y de ésas, algunas acabo por no comprarlas. Se me pasan las ganas y la curiosidad. No deja de ser otra manera de hacer criba y seleccionar, pero claro, cuando lleva un salón del cómic de los importantes, eso se multiplica por diez.

16 Septiembre 2009 | 05:40 PM

Ismamelón

Ismamelón dijo

Y mientras tanto hay que aguantarse con el anuncio de las figuritas de plomo. No sabemos que pasaría si gastasen un segundo de televisión en un tebeo de quiosco.

16 Septiembre 2009 | 06:01 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Según parece se acabaría el mundo. No lo hicieron ni con aquel de la selección de baloncesto, en plena fiebre, así que...

16 Septiembre 2009 | 06:04 PM

Igerifreki

Igerifreki dijo

¿Estáis locos? Por Dios, eso cuesta dinero. No hay ningun editor-dueño de una editorial lo suficientemente intrépido que se atreva a hacer esa hazaña.

17 Septiembre 2009 | 12:37 PM

The Watcher

The Watcher dijo

El problema es que para las pequeñas es impesable por el alto coste que tiene y las grandes no quieren (o no quieren los mandamases de arriba, claro, para los que la división editorial que se encarga de los cómics es un parte irrisoria de su negocio). El único lugar en el que se anuncian es en sus propios cómics y así es evidente que los únicos a los que van a dar a conocer sus productos son... aquellos que ya los compran. Pero es una situación de la que no creo que se salga jamás. Si no se anuncia en televisión ni tan siquiera el lanzamiento de un nuevo Mortadelo, no se va a anunciar nunca nada. Tal vez convendría que las editoriales comenzaran a exprimir las posibilidades de promoción que hay en internet (que lo están empezando a hacer, pero poco), donde la publicidad es más barata. Yo por, digamos, trescientos euretes de nada al mes le pongo al blog un banner de la Civil War, la Secret Invasion o lo que toque en Panini. Menos del Hulk de Loeb, que uno tiene sus límites XD.

17 Septiembre 2009 | 01:26 PM

Judas Traveller

Judas Traveller dijo

cuanto costaria el banner del hulk de loeb en tu blog????
yo lo pagaria solo por ver tu cara jejejejejejeje y de regalo un banner de x force de ROB¡
jejejej que cruel

18 Septiembre 2009 | 11:58 AM

The Watcher

The Watcher dijo

No, hombre, el de Liefeld lo pondría gratis xD.

18 Septiembre 2009 | 12:05 PM

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