Viejo e imperturbable.
"El viejo Vainamoinen dijo: '¿Qué podría yo tener de sabio y qué podría valer como runoia, yo que he vivido toda mi vida en estos bosques solitarios, en medio de mis campos, atento solamente al canto de mi cuclillo? No obstante, no dejes por ello de hacerme oír lo que tú sabes, y lo que comprendes mejor que los otros'.
El joven Jukahainen respondió: 'Yo sé una cosa y aún otra cosa; lo que poseo, con toda claridad lo poseo. Sé que el paso del humo está junto al tejado, que la llama no está lejos del fuego, que la vida es fácil para el perro de mar y para la foca que se revuelca en el agua. Si esto no te basta, sé aún otras cosas, poseo aún otros motivos de sabiduría'.
El viejo Vainamoinen dijo: 'La ciencia del niño y la memoria del niño no son las del viejo héroe barbudo; como tampoco las del hombre que ha tomado mujer. Habla, si eres capaz, de las cosas serias, importantes y eternas.'
Jukahainen respondió: 'Conozco el origen del pinzón. Sé que el pinzón es un pájaro, que la culebra es una serpiente, que la perca es un pez de agua dulce, que el hierro es flexible, que la tierra negra es amarga, que el agua hirviendo produce dolor, que el fuego quema rabiosamente. Y aún me acuerdo de algo: me acuerdo del tiempo en que me ocupaba de labrar el mar, de sondear los abismos, en hacer agujeros para los peces, en zambullirme hasta el corazón del agua, en formar los lagos, en amontonar las colinas, en reunir juntas a las rocas. Yo estaba presente cuando la Tierra fue creada, cuando el espacio fue desenrollado'.
El viejo Vainamoinen dijo: 'Tú lo que haces es amontonar mentira sobre mentira'."
Fragmento del Kalevala, recopilado por Elias Lönnrot, 1835.
