No me suelo salir a menudo del "guión" de este blog, pero dado que es mío y me lo follo cuando quiero:
Cataluña acaba de mandar a la mierda a esa "fiesta" que aún defienden algunos con los mismos argumentos con los que podría defenderse las luchas de gladiadores o la esclavitud. Cataluña, por lo motivos que sean, me la pelan, va a abolir las corridas de toros. Se acabó, al menos en una parte de España, el espectáculo más repugnante, el máximo exponente de esa España añeja y reaccionaria de jarana y pandereta, de esa mentalidad cateta que nos mantiene cultural y socialmente a la cola de Europa. Se acabaron los toros afeitados y hasta drogados para que cuatro señoritos fachas sean llamados valientes. Ahora, por favor, cuanto antes, referéndum nacional para acabar definitivamente con esto.

Ojo, creo que no te has enterado, han aprobador debatir en el parlamento la posibilidad de abolir los Toros.
Que lo terminen haciendo sera otra historia..
Sí, me he enterado, lo que pasa es que yo entiendo que la tramitación de la ley es un mero formulismo: lo lógico es pensar que el que ha votado sí o no en el parlamento ahora lo hará cuando se vote la ley. Pero es posible que me haya podido la euforia, no lo niego.
Saludos!
Antes de nada decir que no estoy precisamente a favor del maltrato animal. Pero lo que no sé si la gente sabe (bueno, sí sé que la mayoría lo ignora) es cuál es el origen de la fiesta de los toros.
El sacrificio de un toro en una plaza circular de arena dorada se viene haciendo en tierras íberas desde poco más o menos el paleolítico superior, o sea, desde hace unos 10.000 años. Es (era) un rito solar, un rito catárquico, de fusión de la bravura animal, su sangre, la del torero, y el sol (el taurobolio: la plaza). Porque desde siempre el Dios supremo ha sido el Sol (por eso los santos llevan un solecito sobre sus cabecitas).
Es evidente que todo eso ya se ha perdido. Es evidente que ya no es necesario.
Pero es más evidente que por mucha fiesta nacional que sea nadie tiene ni pajolera idea de qué es ni de dónde ha salido.
Es un arquetipo de otro tiempo y es posible que desaparezca. Quizá antes de que lo haga nos vendría bien entregarnos al misticismo solar que simboliza, fundir nuestra naturaleza con La Naturaleza (de la que nunca debimos separarnos).
No hace falta matar un toro para ello...
Perdón por el ladrillo. Un saludo.