La Coctelera

The Watcher and The Tower

Blog acerca de cómics, libros, música y lo que tenga a bien su autor.

16 Febrero 2010

2015.

            Estas primeras semanas de 2010 se está hablando y escribiendo mucho acerca del futuro que le espera a esto de los tebeos. La nueva era digital ya está aquí, y no va a haber marcha atrás. Independientemente de que se sea más o menos fetichista —mira que a mí me gusta el papel, pero esta gente que habla del "olor de un tebeo recién comprado"... ¿qué hacen, se lo esnifan? Porque la tinta coloca...—, y al margen de que se esté más o menos de acuerdo con el cambio de negocio que a la larga se cargará a los intermediarios, o por lo menos a muchos de ellos, no tiene sentido seguir debatiendo si se va a implantar o no la lectura en soporte digital. Es sorprendente cuánta gente aún defiende que nunca desplazará a la lectura en papel. Son una minoría, pero aún así me sorprende. Porque esto no es nuevo: se ha visto ya infinidad de veces. Los soportes cambian, cada vez a más velocidad, y el anterior acaba olvidado o convertido en un producto para minorías. Pretender que la próxima generación va a tener apego al papel es absurdo. No será su referente, porque van a criarse en lo audiovisual, y a él recurrirán tanto para su ocio como para su cultura. Se va perfeccionando cada vez más el aparato necesario para leer cómics con total comodidad: el último, el i-pad, dicen que funciona bien. Yo pienso que aún es necesario el dispositivo de tinta electrónica para cómics, que probablemente tardará en llegar. Creo que permitirá una experiencia más cercana a la lectura en papel. Pero, insisto, esto es así porque yo me he criado en papel y por analogía busco algo que sea más cómodo pero reproduzca la experiencia tan fielmente como sea posible. Lo cual no significa que la gran mayoría de la gente vaya a tener problema alguno con los dispositivos con pantalla.

            Ante todo esto, propongo un ejercicio de imaginación: voy a coger el De Lorean que tengo aparcado en uno de los siete garajes de mi mansión —¿qué pasa? He dicho que es un ejercicio de imaginación— y voy a viajar cinco años en el futuro, para echar un vistazo a cómo está el mercado a principios de 2015 teniendo en cuenta que creo que los cambios en el mismo se van a producir a una velocidad vertiginosa, probablemente mayor de la que esperan editores y analistas. Veamos:

            En el mercado americano, la grapa mensual ha desaparecido casi totalmente. Aún se publican tebeos infantiles en este formato, pero Marvel y DC hace ya un tiempo que publican sus colecciones regulares en sus propias páginas webs. El usuario puede descargarse un cómic concreto por sólo un dólar, o puede pagar una tarifa de quince dólares mensuales y tener acceso a todas las novedades del mes. Paulatinamente, van digitalizando todo su fondo, que también está disponible dentro de esa tarifa plana. Cuando aún publicaban en papel, intentaron simultanear ambos soportes, ofreciendo las novedades primero en papel y subiéndolas pasado un tiempo a su web, pero el desplome de las ventas de grapas precipitó que Marvel tomara una decisión radical. DC la siguió un año después. A pesar de ello, se intentó mantener las publicaciones de más éxito, aunque para 2015 ya no queda ninguna. Las colecciones que demuestran ser rentables son editadas a lo largo del año en tomos que suelen incluir algún tipo de extra, como bocetos a lápiz o ilustraciones inéditas.

            Los autores independientes también publican mayoritariamente en internet. Muchos incluso prescinden de editores y ofrecen directamente sus obras en sus propias páginas por precios razonables. Alguno se resiste a abandonar el papel e intenta formas de ofrecer productos irreproducibles en los lectores digitales, por ejemplo con formatos gigantes, o páginas desplegables. Chris Ware y Scott McCloud son pioneros en la revolución del lenguaje de la historieta que suponen los nuevos soportes, y que va mucho más allá de añadir efectos de sonido y animaciones, lo cual ya se hacía en 2010 sin demasiado éxito, y tiene más que ver con el formato, con la composición de página —de "no página" más bien—, con la nueva manera en la que el lector interactuará con la obra. Pese a todo esto, la gran mayoría de las obras aparecen en papel, en formato de "novela gráfica" —en 2015 el término me sigue gustando poco, pero está mucho más asentado que en 2010 y todo el mundo lo utiliza para referirse a un libro de cómic—, y casi siempre publicados por gigantes editoriales generalistas. Paralelamente, el formato digital ha posibilitado una nueva edad de oro del fanzine, con la que aparecen decenas de nuevos talentos interesantes. Dentro de otros cinco años, Alan Moore creará la primera obra maestra que tenga que ser leída por fuerza en pantalla. Dentro de diez, Moore se fusionará con la red y Glycon sustituirá al clip de Office como oráculo de los usuarios.

            La mayoría de las editoriales pequeñas se han pasado a la publicación digital. En portales de internet, la mayoría de las veces asociándose entre sí, ofrecen novedades y fondo editorial mediante el doble sistema de la descarga única o la tarifa plana mensual. Como incentivos, se ofrecen dibujos dedicados por los autores y productos exclusivos de merchandising a los primeros compradores. Estas mismas editoriales publican en formatos lujosos sus productos más exitosos o, más frecuentemente, venden los derechos de explotación en papel a alguna editorial generalista. A pesar de esto, muchas editoriales pequeñas han acabado desapareciendo en estos cinco años, víctimas de la crisis económica y de su poca capacidad de adaptación.

            El manga ha sido el pionero del paso al digital. El formato de revista tan popular en Japón se ha llevado sin traumas a internet, y los gigantes editoriales de allí ofrecen sus obras por descarga. La piratería es mayor que en el cómic occidental, pero el mercado japonés siempre ha explotado muy bien el merchadising, y así sigue siendo en 2015, de forma que la mayoría de los ingresos provienen de él. Las series de más éxito siguen teniendo edición en papel, pero cada vez menos. Los autores que publican "a la europea" —Taniguchi, por ejemplo— siguen un modelo similar al del cómic independiente.

            En el mercado francés, el sistema habitual de publicación por álbumes de periodicidad anual en el mejor de los casos, provocó una adaptación más lenta y menos traumática que la del mercado norteamericano. Las pequeñas editoriales fueron más rápidas que las lentas en ofrecer la posibilidad de descargar previo pago sus obras, pero todas han acabado por hacerlo. También ha desaparecido alguna. A pesar de esto, la publicación de los nuevos álbumes de series consagradas sigue siendo un acontecimiento de repercusión nacional, y se siguen ofreciendo en papel. Las obras completas de los grandes clásicos siguen igualmente disponibles en papel, pero las ya no tan nuevas generaciones de autores no han tenido reparos en pasarse al soporte digital. Unos pocos autores se resisten, y publican tiradas pequeñas en editoriales minoritarias. Sfar se ha convertido en el pionero de la autoedición en internet, en la que le han seguido muchos ex compañeros de L'Asocciation. Sus obras aparecen en la red para ser descargadas y pasado un tiempo son publicadas con extras en bonitas ediciones fetichistas a cargo de grandes editoriales. La Mazmorra no ha acabado aún.   

            En cuanto a España... vaya. El indicador del condensador de fluzo me indica, valga la redundancia, que me estoy quedando sin plutonio. Tengo que regresar a 2010. A ver si recargo y otro día vuelvo y veo cómo está la cosa aquí.

servido por The Watcher 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

jose torres

jose torres dijo

Oye, en serio, no se lo que has fumado para escribir esto, pero yo quiero un poco para saber si en ese tiempo estaré con la misma chica o no (mas que nada por no perder el tiempo)
Otra cosa al margen, yo soy de los que empezaron con vertice (hazte una idea de la época). Leo tebeos en la pantalla del ordenador, COMO TODOS, pero los que realmente me interesan los compro. Tengo una buena biblioteca segun mi opinion y las de quien la conocen. Mis preguntas son las siguientes: ¿En serio crees que un coleccionista, al final todos los que seguimos acabamos siendolo, se sentirá igual de orgulloso de sus estanterias llenas de obras de arte, que es lo que son muchos tebeos para mi, que de un cacharro aparcado en la esquina de cualquier sala de la casa?
¿A todos/ todas los que escribis sobre tebeos os regalan un chisme de esos para que hableis bien de el? ¿Crees que es bueno o sano el perder la costumbre de ir un par de veces al mes a mantener un rato de charla con el librero de turno con el que con el tiempo se crea una amistad?
En mi opinion, y para terminar, estos cacharros y el que no sea necesario salir a la calle para comprar un tebeo será un retroceso y no un avance. Asi no se saca el tebeo del "geto". Se refuerza simplemente la sensacion de que esto seguirá siendo para minorias por mucho, mucho tiempo.

16 Febrero 2010 | 04:56 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Es un ejercicio de ficción especulativa, no he consumido nada XD.

No, en serio, te comento acerca de lo que me dices:

Yo tengo en casa unos cuatro mil cómics. Cada mes tengo que inventar algo para hacer sitio a los nuevos. No me siento especialmente orgulloso, de hecho, imagino que como le pasa a todo coleccionista, hay más de una y más de dos cajas que me sobran, porque están llenas de tebeos que sé que jamás voy a releer. Es evidente que el coleccionista siempre querrá tener algunas cosas en papel: esas obras de arte que comentas. Pero los tebeos que son mierda, o que simplemente suponen un entretenimiento puntual que sabemos que no leeremos diez veces, ¿por qué no leerlos simplemente en la pantalla? A eso es a lo que voy.

Y en todo caso: creo que el coleccionista es una parte muy pequeña del mercado.Y una que además tiende a pensar que es la más importante, quizás porque, en España, lo sea. Pero precisamente por publicar para el coleccionista/fetichista las editoriales están llegando a un punto de no retorno. La situación es insostenible, aquí y allí (en casi cualquier país). Y al contrario que tú, estoy convencido de que el mejor medio para abrir el mercado y llegar a esa gente es lo digital. El gueto está, precisamente, en la librería especializada, que es el templo del coleccionista, del iniciado, del que sabe a lo que va. Internet es global. Internet supone dar a conocer a esa persona que no entra en la librería especializada que hay tebeos que le pueden gustar, y que además, puede comprarlos con un clic del ratón. Creo que es al contrario de lo que dices tú: esto facilita las cosas. Entiendo lo que dices del trato personal del librero (yo, por otra parte, llevo casi veinte años comprando en la misma librería, yendo una vez a la semana o más, y jamás he mantenido una conversación sobre cómic con ningún dependiente, porque no entienden), pero fíjate que en todos los campos se tiende a eso, a la despersonalización y a la comodidad de comprar desde el ordenador y que te traigan tu compra a casa. Pasó lo mismo con el auge del centro comercial y la caída del comercio familiar de barrio, pero fue una batalla perdida.

Porque al final, insisto, al margen de lo que a cada uno nos parezca, nos dé más o menos pena (a mí, te insisto, me encanta el papel, de verdad, y de momento no tengo ningún lector digital), lo que quiero constatar es que esto es imparable. El coleccionista seguirá teniendo determinados productos para saciar su/nuestro fetichismo, como hoy lo tiene el que compra vinilos, pero el mercado va a lo digital de cabeza, está cantado. Y yo, en lo personal, creo que eso será bueno para el consumidor y para el autor. El editor bastante nos ha sangrado hasta ahora como para que me dé pena, salvo dos excepciones mal contadas.

Un saludo.

16 Febrero 2010 | 05:11 PM

jose torres

jose torres dijo

Igual hasta me has convencido. No te voy a decir que del todo. Aun tengo la pequeña duda de en que puede ayudar esto a la previsible y esperada "expansion" del tebeo o comic. Pienso que todo debe pasar por, en primer lugar, la creacion de una verdadera industria comiquera en este pais, que no la veo por ningun lado. Entiendeme cuando digo que si quieres que te vean, primero asomate.
Aparte de la presentacion de sus "productos" a los aficionados de siempre, las editoriales nunca, que yo sepa, se han mojado para vender tebeos a quien no los ha leido en su vida. Eso es carencia de promocion. Y lo veo como un fallo tremendo en cualquier empresa de cualquier sector.
El problema, segun lo veo yo, es que quien lee tebeos, igual acaba por comprarse ese chisme, pero quien no ha leido tebeos en su vida, pues seguramente no.
A lo que voy es a que el tebeo necesita cobertura, promocion, por parte de quienes pueden o deben darsela. Sin esa promocion seguiremos hablando de este chisme los mismos de siempre y teniendolo los mismos. ( igual hasta me lo compro).
De ahí lo que te comentaba del "gueto".
Un saludo.

16 Febrero 2010 | 09:43 PM

The Watcher

The Watcher dijo

De acuerdo en cuanto a lo de la promoción. Es el gran problema de la industria española. Una cosa no quita la otra: al margen de que crea que esto será positiva, hay que moverse y promocionar. No hace mucho escribí un post sobre esto. Pero en todo caso, piensa que el aparato puede servir para más cosas. Una persona se lo compra, ve que sirve para tebeos, se da una vuelta por internet, los tiene a su disposición de forma cómoda y barata... y puede que pique. Si hicieran campañas de promoción en condiciones, mucho mejor, qué duda cabe, pero creo que esto ayudará.

Un saludo.

16 Febrero 2010 | 09:50 PM

Enrique Rodero Seijas

Enrique Rodero Seijas dijo

Yo tambien soy coleccionista (4751 cómics según mi base de datos), y ya me planteo que hacer con muchos de los que tengo. Si, muchos son simple entretenimiento, y me imagino que de poder tenerlos en soporte digital en un lector, los tendría. Los especiales, esos calificados como obras maestras, o muy buenas obras, esos los mantendría en papel. Pero te aseguro que los que tengo en papel ivan a bajar mucho en numero.
Y tengo un lector digital, aunque de momento solo lo utilizo para leer libros.

20 Febrero 2010 | 05:40 PM

The Watcher

The Watcher dijo

A eso voy: todos seguiremos comprando tebeos en papel, yo el primero. Pero hay cosas que no necesito tener en papel. Tebeos que se compran y se leen sólo una vez tenemos todos cientos: ¿para qué quieres acumularlos? ¿Para batir algún tipo de récord? Salvo las cosas que atesoras por nostalgia, hay en las colecciones de cada uno de nosotros mucha, mucha morralla, que sin embargo leemos porque son entretenidas o por estar al día. Ahí es donde entra el cómic en formato digital.

Un saludo.

21 Febrero 2010 | 10:00 PM

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