"Ahí os quedáis"...
... es lo que ha debido de pensar el señor Álex de la Iglesia, ya que se da el piro de la academia de cine en breve. De la Iglesia, que sigue siendo uno de mis directores favoritos a pesar de que su última película, Balada triste de trompeta, me ha decepcionado mucho, ha dado una lección de tolerancia y saber estar en todo el asunto de las descargas en la red y la llamada ley Sinde. Ha sido dialogante y abierto, ha sabido cambiar de opinión y crear lo que se necesitaba: un debate público. Probablemente no sirva de nada su postura, pero yo agradezco muchísimo que se haya mojado como lo ha hecho, hasta el punto de ganarse las críticas de buena parte del sector. Ha sido lo suficientemente inteligente como para defender los derechos de los creadores sin demonizar a los consumidores ni convertirse en un histérico prepotente como tantos y tantos otros que llevan desde que internet echó a andar dando tumbos por los platós de televisión clamando que las descargas matarían a la cultura. Medios, políticos y creadores deberían aprender de su ejemplo, aunque, claro, no tardarán en ponerle a los pies de los caballos. Bueno, mi respeto lo tiene, aunque no sea gran cosa. Este fin de semana me veo otra vez El día de la Bestia en tu honor, Álex.
